La clave para el control de la infección del VIH podría estar en lasangre de los propios afectados. Investigadores de la Universidadalemana de Ulm han descubierto que una proteína -llamada por esoinhibidora de virus- se une al agente infeccioso e impide que entre enlos linfocitos. El hallazgo se publica hoy en la revista Cell.
Los científicos llevan casi desde el principio de la epidemiabuscando una explicación para la variabilidad de la actuación del VIHen las personas. En unas, bastan pocos meses para que, si no recibemedicación, el sistema inmunitario se destruya y aparezca el sida.Otras, sin embargo, viven durante años -hay casos registrados de más dedos décadas- sin tomar pastilla alguna y sin desarrollar la enfermedad.La presencia del péptido identificado podría explicar esta situación.
Pero,aparte de saciar una curiosidad, el hallazgo puede tener a medio plazoefectos prácticos. Si se desarrolla un fármaco o un tratamientogenético que estimule la producción de este péptido, se podría disponerde un nuevo medicamento para controlar la infección.
Este fármacotendría dos ventajas: por un lado, al tratarse de una proteína humana,se supone que sus efectos secundarios serían mucho menos agresivos quelos de los antivirales que se usan actualmente. Por otro lado, como elpéptido actúa bloqueando el virus e impidiendo que entre en losglóbulos blancos, se abre una nueva línea terapéutica que serviría paratratar los casos en los que el virus ha desarrollado resistencias a losfármacos ya existentes.
El número de personas que han iniciado tratamientos de deshabituación ala marihuana en la sanidad pública catalana ha aumentado un 78% encinco años, al haber pasado de 311 en el 2000 a 554 en el 2005, segúndatos facilitados por el Departament de Salut.
Las demandas detratamiento proceden en su mayoría de adolescentes y adultos jóvenesque han empezado a tener problemas derivados del consumo de marihuana yque se ven incapaces de dejar la droga, han informado profesionalesespecializados en terapias de deshabituación.
Los problemasque llevan a una persona a buscar ayuda médica contra la marihuana sonvariados: bajo rendimiento académico, dificultades laborales, problemasde pareja, trastornos de salud mental... En algunos casos, la demandaprocede también de personas que han cometido delitos y se acogen a untratamiento de deshabituación, pero no para dejar la droga sino, sobretodo, para conseguir una reducción de condena, informa Joan Colom,subdirector general de Drogodependències del Departament de Salut.
Elperfil de las personas que solicitan tratamiento abarca desdeadolescentes que acuden a la consulta por iniciativa de sus padres yque por lo general están motivados para dejar la droga hasta adultos deentre 30 y 40 años que llegan a la conclusión de que la adicción a lamarihuana les perjudica. "Este es un fenómeno nuevo, el de la personaque viene por iniciativa propia y no porque su familia o su médico leha dicho que viniera; hace cinco años no lo veíamos", señala José Pérezde los Cobos, psiquiatra de la unidad de adicciones del hospital deSant Pau.
Por sexos, "hay más hombres, pero también tenemosbastantes casos de mujeres", añade López de los Cobos. Por clasessociales, no se han detectado diferencias importantes: todas estánafectadas.
Aunque la demanda de tratamientos de deshabituacióna la marihuana es pequeña en comparación con la de cocaína, losespecialistas destacan que el problema va a más y que las personas quesolicitan ayuda para superar la adicción son la punta de un iceberg dedimensiones mucho mayores.
Míriam Sánchez, de la ONG ProjecteHome Catalunya, y Jordi Royo, psicólogo clínico del centro Amalgama 7,coinciden en que "estamos viendo más casos que unos años atrás". Por suexperiencia, la marihuana es la primera causa de tratamientos dedeshabituación entre adolescentes, mientras que en adultos jóvenes laadicción a esta droga suele combinarse con la de cocaína y a menudotambién con la de alcohol.
El problema no es exclusivo deEspaña, sino que se enmarca en una tendencia que afecta a toda la UniónEuropea, donde más de 50.000 personas reciben cada año tratamiento dedeshabituación a la marihuana, informó el martes un portavoz del CentroEuropeo de Monitorización de Drogas y Drogadicción (Cemdd). Pero Españadestaca como el país de la UE donde un mayor porcentaje de la poblaciónde 15 a 64 años dice haber fumado marihuana en los últimos doce meses:un 11,3%, por delante del 9,8% de Francia y el 9,7% del Reino Unido,según datos recogidos en el informe anual del 2006 del Cemdd.
Entrelas razones que explican la cada vez mayor demanda de tratamientos dedeshabituación, el centro europeo cita en primer lugar "una escaladadel consumo intensivo de cannabis y los problemas que ello conllevapara la población". Otras razones incluyen "una mayor percepción de losriesgos de marihuana" y, en algunos países, las "derivaciones atratamiento por parte del sistema de justicia penal".
EnCatalunya, la escalada del consumo intensivo ha llevado a una situaciónen que más del 30% de los alumnos de instituto fuma marihuana por lomenos una vez al mes y alrededor del 1% fuma más de un porro al día."Es un fenómeno que nos preocupa mucho", señaló Joan Colom, quien sinembargo pidió "que no perdamos de vista que la cocaína es condiferencia la droga que más problemas genera en este momento".